sábado, 28 de febrero de 2009

Formas de expresión






El lenguaje humano aparece como el mejor procedimiento de comunicación entre los seres vivos. Por ello se ha apoyado en la retórica literaria para expresar sus ideas. Por lo que existen diferentes formas de expresión.

1. Hipérbole: es la figura que aumente exageradamente algo.
Se considera adulación cuando la exageración beneficia a la persona, aunque frecuentemente se emplea para menospreciar o denigrar. La hipérbole es una exageración que indudablemente se debe a un fin de carácter burlesco o, por el contrario, emocional.

Ejemplo:
1. “tanto dolor se agrega en mi costado que, por dolor, me duele hasta el aliento.”
De: Miguel Hernández.

En el anterior ejemplo podemos ver un uso excesivo de la expresión, así como también vemos una carga emocional.
1. el autor estaba hablando despectivamente del aspecto físico, o de una carga emocional de una forma burlesca.


2. Ejemplo:
“(...) Erase un hombre a una nariz pegado (...)”.
(De QUEVEDO, Francisco)

Metáfora: se trata de usar una palabra o frase en lugar de otra con el fin de sugerir un vínculo entre ambas, tropo que consiste en trasladar el sentido recto de las voces en otro figurado, en virtud de una comparación tácita.
De un modo más visual podríamos explicar la metáfora como la identificación de dos términos metafóricos.
Existen cinco tipos:
a) impura: usa elementos reales a imaginarios, los compara sin nexo: “las perlas de sus lágrimas”;
b) pura: usa sólo elementos imaginarios, sobrentendiendo los reales: “las perlas que caían de sus ojos”;
c) encadenada: cuando se va traspasando el sentido de una a otra: “hombre témpano”;
d) radial: de varios sentidos, cuando el objeto inicial ofrece varias características;
Ejemplo: Metáfora pura.
“Ríense las fuentes tirando perlas
a las florecillas que están más cerca”
De: Lope de Vega.

Lope de Vega; en su metáfora hace alusión de la palabra Perla, para referirse a las “gotas de agua”.
2. Símil: O comparación. Se diferencia de la figura anterior en que aquí aparecen siempre explícitos y sin especificar el término real y la imagen.
En Literatura un símil es una comparación de dos cosas semejantes, marcada típicamente por medio de “como”, “cual”, “que”, o “se asemeja a”. Los ejemplos pueden incluir “la nieve era tan gruesa como una manta” o “ella era tan elegante como un cuervo”, o el uso de los símiles de las emociones tales como “más rubia que la arena”, o “rápido como un guepardo”.


La sinécdoque: es una licencia retórica mediante la cual se expresa la parte por el todo. La sinécdoque es una de las maneras más comunes de caracterizar un personaje ficticio. Frecuentemente, alguien es constantemente descrito por una sola parte o característica del cuerpo, como los ojos, que vienen a representar a la persona.
Quedó sola con cuatro bocas que alimentar. - se refiere a los hijos.
¡Llegó la policía! - se refiere a algunos oficiales de ella, no a toda la institución.
Son características del gato - utiliza el nombre de un animal para referirse a la especie

Apología: (del latín apologĭa, y este del griego ἀπολογία, «defensa», «justificación») es un argumento generalmente escrito (aunque puede ser hablado), en el que se defiende, elogia o justifica a una persona, idea, acción o inacción que está usualmente bajo controversia y que es, o puede ser un delito. La aclaración formal de un problema, creencia u opinión.
Fuente: 1. Trucos para hablar bien en público, de Pérez Agustí
Fuentes: 2. (Diccionario electrónico Wikipedia)

viernes, 27 de febrero de 2009

domingo, 22 de febrero de 2009

El juego literario


















Ida de mí
“Quién es el que está el otro o yo “
“yo es otro” pero el otro soy yo
Ambos nos desdoblamos en la voz de vos.
Que nos ausentas.
¿Dónde estas sin nosotros soledaza?
¿De qué pedazo al fin te has desprendido?
¿De mi del otro o de ambos?
Sin mí sin él
Caminaras desnuda
Sin amor
Sin voz
Sin vos.
Marco Antono Flores.




No recuerdo exactamente quién dijo estas líneas “no lo sé” “la literatura es parte de la vida o si la vida es parte de la literatura”, no lo sabré decir.
Pero lo que si es seguro es que la literatura ha sido y seguirá siendo la mejor herramienta del alma.
Los críticos de la literatura argumentan que todo clásico es producto de la inmortalidad del alma.
Me gusta cuando Aristóteles señala que el alma es aquella capacidad de informar espiritualmente, Psike.
De lo anterior puedo partir diciendo, de que la mejor forma a las reglas de juego que utiliza el escribiente es en primer lugar impactando su otro “yo”, y si esto se logra lo segundo es logra hacer que todo una multitud sea cautivada, y para ello el literato se basa en la exploración profunda de su ser, es decir de la sensibilidad del otro llamado espíritu.

Irina Darleé, articulista, señala en una de sus publicaciones una teoría medica, en la que precisa diciendo que la salud influye en la forma como escriben los grandes en la literatura. Y agrega que los escritores cardiacos suelen ser los tiernos, los enfermo del hígado satíricos, los de la próstata apasionados, los gordos o materialmente inflados acostumbran ser benévolos y por ultimo los flacos suelen ser venenosos en su enfoque de la vida.
Pueda que esta teoría psicologica amplié un poco como ven los escribientes la vida, o nos aliente porqué unos literatos son más sensibles que otros.
Veamos por ejemplo la sensibilidad con la que escribe Pablo Neruda, William Shakespeare, Rubén Darío, por mencionar algunos.
Eco, indica que todo contenido está compuesto por todos los procesos culturales. Para entrar en detalle observemos el poema de Neruda; “Puedo escribir los versos más tristes” él, parte describiendo de la noche todos los elementos que pudo nombrar.
/La noche/ está estrellada/ y tiritan/ azules/ los astros a lo lejos. Desde esta parte podemos ver el mensaje connotativo que Neruda le quiso impregnar en aquella noche y hacer de ella un espacio inmortal.
Sin dudar el uso correcto de las palabras hace transportar al lector en un tiempo a otro, ahora analicemos desde otro ángulo las frases compuestas de los escribientes desde un aspecto léxico como lo señala Umberto Eco.

Las Reglas del Juego y la Literatura

Umberto Eco.
El uso estético del lenguaje merece atención por varias razones, un texto es estético porque supone en un trabajo particular es decir una manipulación de la expresión.
Ambigüedad; dicho esencialmente del lenguaje que da motivo a dudas o incertidumbre o confusión, señalemos aquí la obra de Juan Rulfo, Pedro Páramo, en esta narración el autor describe cientos de sucesos ocurridos en un pueblo llamado Comala, en el transcurrir de su contenido va señalando relatos monologamente y sin darse cuenta el autor te lleva a varios diálogos, el uso ambiguo con que juega el escritor no define con exactitud sus actitudes u opiniones, es en este momento que el lector queda pendiente y enganchado desde el principio hasta el fin de la lectura.

Autorreflexividad

Desde el punto de vista semiótico la ambigüedad puede definirse como violación de las reglas del código, que violan tanto las reglas fonológicas como las léxicas.
“El cascanueces se puso a bailar”
Como primera aproximación podríamos decir que existe ambigüedad estética, cuando a una desviación en el plano de la expresión corresponde alguna alteración en el plano del contenido.
Ilustremos
Del poema de Maurice Echeverría, con el titulo
“Los escritores pierden”

/Escriben en el calcio de las cosas/
/a si es como se envenenan/

En estos dos anteriores ejemplos podemos observar como los autores, utilizan la microestructura de las palabras, es decir que quebrantan las reglas del código.
En el texto estético se continúa el proceso de pertinentización del continuum expresivo, con lo que se llega a una forma de expresión más profunda.


La hipercodificación estética.

El primer resultado de la hipercodificación es una culturización posterior de los procesos de producción de signos.
Veamos este Aforismo de José de la Luz Caballero.
Guarda en lo más profundo de tu pecho, como preciosa
redoma, el talismán con que has de conjurar las
tempestades de la vida.
Al contemplar estas bellas palabras el artista le deja ver al destinatario se vea obligado a impugnar en el texto bajo el impulso de una impresión doble, al tiempo que advierte un exceso de expresión capta también vagamente un exceso de contenido, en el anterior ejemplo el escritor José de la Luz usa una impresión doble, él aquí estaba hablando de la "Inocencia"
Suele suceder que no se alcance los niveles de conciencia.
Sin embargo, ese exceso de redundancia es precisamente lo que se aparta de la norma e inspira la sospecha de que el mensaje es mucho más ambiguo de lo que parece.
La sensación de que cada palabra significa algo diferente transforma el mensaje.

El idiolecto estético.
Ante todo el verso está abierto a Pruebas de Conmutación: cámbiese una palabra y todas las demás perderán su función con textual. Es decir que debe haber en el propio texto un sistema de relaciones mutuas.
Ilustremos este verso con la combinación de acentos y ritmos.
Me mostrarás la senda de la vida
En inocencia la varé mis manos.
Salmo 16:11 y 26:6

En este caso lo rítmico del anterior verso cambia toda una estructura, lo que llama Eco, en idiolectico.
Veamos el mismo ejemplo pero con otro tipo de construcción.
La senda de la vida me mostrarás
Lavaré en inocencia mis manos.
Idiolecto estético es la regla que rige todas las desviaciones del texto, el diagrama que las vuelve que rige, todas las desviaciones del texto.
Como conclusión podemos decir que la literatura es un juego de palabras, expresiones que captan distintos intereses, con la pertinencia que el lector permita en su ser.
Se dice que:“La palabra tiene pues un poder oculto por cuanto evocan. Su historia forma parte de su significado pero queda escondida a menudo para la inteligencia. Y por eso seduce”. (Grijelmo, A. 2006:29).

“Solo se vive una vez a no ser por la literatura”.
Anónimo.

No sé lo que hago
No sé si escribo para tí o lo hago par mí
No sé si realmente te escucho
No sé si vendras
No sé si te encontraré leyendo estas líneas
No sé si te abrazaré como lo hace el alba en el que despiertas
No sé si volvere a verte
No sé si podré dormir a tu lado
Qué hago si te reinvento y descubro que nunca fuiste mía.
No lo sabre decir.

sábado, 14 de febrero de 2009

Complicidad y Actitud Crítica en la Literatura.











Complicidad:
Según la Real Academia Española, la complicidad es la cualidad de cómplice.
Pero para ser más concreto en cuanto su definición se puede decir que es toda aquella persona que sin ser autora de un delito participa sustancialmente en su perpetración, o lo esencial y más importante de una cosa.

En cuanto a la relación que existe entre literatura y complicidad, yo diría que la mayor asociación de cómplice sería cuando el lector se introduce literalmente en el personaje.
Es aquí cuando cobra vida, el juego de la lectura, entre el escritor, su obra y el lector.
Pienso que sería como si fuésemos parte de una narración, o lo esencial de la obra.
Por ejemplo en mi escritor modelo señale que era Fran Kafka, y recuerdo perfectamente que cuando leí la Condena, sin sentir me introduje en el papel de aquel personaje.
Ahí fue precisamente cuando me hice cómplice de aquella maravillosa lectura, podría decir con seguridad que me sentí identificado con la narración.
Kafka vino a cambiar en cierta medida mi actitud hacia la vida.
La obra la metamorfosis me hizo reflexionar que vivimos un mundo llenos de cambios, cambios como: ayer éramos niños hoy somos jóvenes mañana no sabré, cambios que al leerlos pueda que suenen ridículos pero si somos mas conscientes podríamos decir lo maravilloso que ha sido nuestras vidas. Muchos nos perdemos pensando en el futuro y nunca nos damos cuenta, cuando llega, y cuando sentimos lo hemos perdido.
La vida es un constante despertar de oportunidades. Al escribir esta relación me olvido por un instante que escribir. Y mi único cómplice pueda que sea la luz de la tarde que ya se va apartando de mi ventana.



Actitud Crítica

Actitud: Disposición de animo.
Critica: Arte de juzgar la bondad, verdad y belleza de las cosas.
Actitud crítica es entonces una disposición o cualidad de llevar a cabo un juicio critico, que tomamos en determinados aspectos de la vida.
El juicio critico, o actitud, que abordamos en la lectura de las bellas artes significa que; yo decodifico bien las letras y decido si estoy de acuerdo o no con tal disposición.

Lucy Calderón, periodista guatemalteca, dice que un libro en manos de su autor es un objeto muerto pero en manos de un lector cobra vida”, porque, a pesar de que cada quien puede hacer su propia interpretación del texto. En ocasiones no somos capaces de tomar una actitud critica de lo que leemos.

“leed poco por vez, pero, atentamente; reflexionad lo que léeis, para sacar de la lectura alguna resolución” era lo que decía Humbert a sus seguidores cristianos en el siglo XVI.

Como conclusión me atrevería a decir que en la mayoría de casos, cuando tenemos un escritor modelo fue quizás porque ejerció en cierta medida una influencia en nuestro comportamiento. O talvés dispusimos aprender más sobre el autor.
Podemos ver el caso de los libros de nominados “Best Seller” que son libros de consumo, y no de aprendizaje.
Pero habrá quien afirme que la obra de Cervantes “El Quijote” fue en su época un best seller. Sin embargo la calidad narrativa de un escritor y otro es la forma como este hace de las letras un arte, un contenido y no un buen título.
Nosotros como lectores nos volvemos espectadores de tanta propaganda literaria y perdemos la actitud crítica hacia todo .
Es necesario que para una actitud critica busquemos el propósito del autor, tratemos de descubrir que fue lo que nos engancho a tal escritor modelo, o sencillamente pregunté monos si el autor buscaba que afirmará alguna opinión suya. El ser influenciado por x autor modelo me convierte en una persona excluyente, de las demás belleza artística. ¡esto lo que pienso, y esto lo que digo…!